DANIEL RICARDO HERNÁNDEZ
EL UNIVERSAL
Seis décadas cautivando y hablándole al mundo en
silencio, llegaron a su fin. Marcel Marceau, el mimo más
famoso del planeta, falleció el fin de semana a la edad
de 84 años, sin que se revelaran las causas de su muerte.
Bip, un Pierrot de cara blanca y labios rojos, pantalones
anchos de payaso, camisa marinera y un característico
sombrero con una flor roja, fue el alter ego de Marceau con
el que recorrió los escenarios del mundo entero. Con
este personaje, creado en 1947 e inspirado en Charles Chaplin,
maravilló a las audiencias desde las tablas con clásicos
como , , y . La genialidad de sus muecas y la escasez absoluta
de palabras le valieron las mejores: era capaz de hacer en
cinco minutos lo que los novelistas no alcanzan en volúmenes.El
fabricante de máscarasEl jardín públicoAdolescencia,
madurez, vejez y muerte
Pero sus muecas no salieron del anonimato sino hasta 1955,
cuando Marceau recibió un contrato para actuar en EEUU.
A partir de allí, no pararon las invitaciones que lo
llevaron, bajo el maquillaje, el traje y las pantomimas de
Bip, a los mejores teatros de Europa y América.
Nació en 1923 en Estrasburgo, Francia. La persecución
nazi provocada por su origen judío lo obligó a cambiar
su apellido original, Mangel, por el que lo inmortalizó
en las marquesinas de los mejores escenarios del globo. Sus
restos serán enterrados en el cementerio parisiense de
Pierre Lachaise, donde descansan los del escritor inglés
Oscar Wilde.