Tras dos años de casting para el papel de "Roxana",
la llamativa belleza y talento de Grau convencieron al director
y guionista Alberto Arvelo. Jessika era perfecta para el papel,
que significaría su primera aparición como actriz
en una producción cinematográfica.
Al graduarse en la secundaria, ella pensó que su futuro
era convertirse en dentista, pero después de tres años
en la escuela de odontología, se dio cuenta que su verdadera
vocación estaba en el modelaje. Una opción perfecta
dado que inmediatamente después de eso, respetadas compañías
multinacionales como Procter&Gamble, Nívea, Palmolive
y Kellog's, la contrataron para representar una variedad de
productos de su catálogo en publicidad por televisión,
afiches y vallas.
Además, Grau firmó recientemente con Warner Music
y Brahma, como imagen, llevando su nombre más allá
de las fronteras venezolanas. El modelaje fue un trampolín
a la actuación para ella, quien desempeñó con
éxito un importante papel en una de las más celebradas
telenovelas de la televisión venezolana: Ciudad Bendita.
La combinación de su experiencia en las pasarelas y
en la pantalla televisiva, favoreció en sí
mismo que Grau se convirtiera en una actriz capaz de trasladarse
hasta la gran pantalla en Cyrano Fernández. Pese a su
corta carrera como actriz, Jessika ha recibido el reconocimiento
con galardones como el Mara de Oro a la Mejor Actriz Joven
Revelación del 2006.
Ella es toda pasión, esmero y trabajo, lo cual está
demostrando al actuar en tres producciones fílmicas venezolanas,
en paralelo a otras actividades en la industria del entretenimiento.