Esta cinta toma la esencia de la obra maestra francesa Cyrano
de Bergerac y la lleva al plano contemporáneo, respetando
siempre las características calificativas de su personaje
principal: un hombre resuelto, contradictorio e intenso, un
antihéroe romántico y moderno, que calza en cualquier
urbe de América Latina.
Fiel al argumento original de la obra del dramaturgo y poeta
francés Edmond Rostand, esta es una historia sobre un
triángulo amoroso protagonizado por "Cyrano" (Edgar Ramírez),
Roxana Padilla (Jessika Grau) y Cristian Santana (Pastor Oviedo).
La película tiene los elementos fundamentales que conforman
la vida cotidiana de un barrio, es decir, el amor, la pasión
y la violencia.
Cyrano puede ser descrito como un héroe local admirado
por la gente de la barriada, pues ven en él los valores
y principios de una persona que los defiende a toda costa.
Mucho se puede decir sobre un héroe en un barrio violento
y sin piedad, y Cyrano tiene definitivamente el coraje que
le permite encarar esta realidad.