Caracas.- Antes de su estreno en las salas
de cine de todo el país, la cinta dirigida por Alberto
Arvelo fue oficialmente estrenada el lunes en la noche en
el barrio San Miguel de la Cota 905, lugar donde fue filmada
hace poco más de dos años.
Una cancha de bolas criollas repleta de gente sirvió
de sala de cine al aire libre y entre aplausos, gritos y música,
cada uno de los presentes aplaudió eufórico desde
la llegada de los artistas hasta cada escena en la que alguien
del barrio aparecía en la proyección.
Al estreno acudieron además de los medios de comunicación,
actores, equipo técnico y uno que otro invitado especial
que pudo subir los casi doscientos escalones que separan la
avenida Nueva Granada de la redoma, camino que fue custodiado
por la Guardia Nacional.
En la película, el triángulo amoroso protagonizado
por Edgar Ramírez, Pastor Oviedo y Jessika Grau, adaptación
del clásico Cyrano de Bergerac del dramaturgo Edmond
Rostand, a pesar de su localismo conserva la esencia
del clásico francés.
El director Alberto Arvelo agradeció a los habitantes
del barrio por su invalorable colaboración para la realización
de la película. Dijo que "tal y como debe ser, el cine
había ido al barrio". Invitó a que cada uno de los
presentes y a cada una de las personas que de alguna u otra
manera tuvieron algo que ver con el rodaje a que trabajaran
por cambiar al país desde la cultura.
Por su parte, el ministro del Poder Popular para la Cultura,
Francisco Sesto, quien también estuvo presente,
auguró mucho éxito a la producción, que
ha tenido muchas versiones en el cine pero que esta está
hecha desde un barrio.
"Arvelo no llegó a este barrio para hacer este trabajo
e irse. Intentó y logró que la comunidad se incorpore
afectivamente, profesionalmente (...) Aquí se logra una
relación que ya no se va a disolver nunca. Ya hay muchachos
muy interesados en aprender las técnicas del cine", expresó
el ministro, según reseña la ABN.
Manifestó el funcionario sentirse muy orgulloso por
el evento porque "tiene que ver con la política de inclusión
y es muy bueno que el pueblo no sólo tenga derecho como
público sino que también pueda producir".