MARÍA GABRIELA MÉNDEZ
EL UNIVERSAL
Destreza. Eso es lo que significa la palabra hebrea "Meyumanut" que da nombre al grupo que se presentó el fin de semana en el Teatro Teresa Carreño. Y es que ninguna otra palabra podría definir el espectáculo de luces, danza y percusión en el que diez bailarines (cinco hombres y cinco mujeres) hacen música con tobos, pipotes de basura, agua, chapaletas, tubos, latas y voces, en ese género que inició Stomp y que se ha dado por llamar percusión no convencional.
Sincronización perfecta y mucho talento quedaron en evidencia en el show de hora y media. Uno de los bailarines, en solitario, y bajo una luz cenital, bailó al ritmo que imponía el chasquido de sus dedos. Otro creó su propio instrumento de percusión al hacer entrar y salir un vaso en un tobo de agua.
Aunque trajeron el mismo espectáculo de su primera visita -en el Festival Internacional de Teatro de Caracas (con un número nuevo)- el público no tardó en rendirse y regalar sus aplausos en cada uno de los sets, incluso en algunos en los que el humor parecía más dirigido al público infantil.
La ilusión también estuvo presente. Al mejor estilo del teatro negro, los actores aparecían y desaparecían de escena gracias a pequeñas linternas que prendían y apagaban en sincronía con la percusión. En otro, chapaletas fluorescentes en manos y pies lo demostraban.
No faltó la percusión en el cuerpo ("body percusion") y las voces como instrumento musical. En uno de los sets, en el que escenificaban a un mesonero tomando una orden, salieron a relucir las arepas y el pabellón. Los espectadores se conmovieron ante los diálogos en español y encontraron más razones para aplaudir.
El grupo, fundado en Tel Aviv hace diez años, no hace alarde de grandes escenografías. Por el contrario, usa un característico ambiente austero y callejero, como el que los inspiró. Su fuerte son, en cambio, las luces y el sonido. Y por supuesto la destreza de los versátiles ejecutantes.
Eylon Nuphar y Boaz Berman fueron los creadores del concepto del grupo que cuenta 5.000 puestas en escena, más de 4,5 millones de espectadores en más de 30 países en todo el mundo.