CARACAS, martes 02 de septiembre, 2008 | Actualizado hace
YASMÍN MONSALVE
ESPECIAL EL UNIVERSAL
São Paulo.- La artista plástica venezolana
Mercedes Elena González (Caracas, 1952) exhibió
hasta el sábado un conjunto de trabajos en la galería
Valu Oria, ubicada en el tradicional barrio paulistano de
Jardins. La exposición, titulada Obra reciente,
reunió piezas que dan continuidad a los Bichus,
recortes de láminas de radiografías que surgieron
en 2006, así como un grupo generoso de dibujos en los
que González reveló destreza y rigor estético.
La búsqueda plástica de Mercedes Elena es inagotable.
Su imaginación se encarga de proveerla siempre de buena
materia, siempre hurgando en lo orgánico. Dando visibilidad
a mundos que, por sus dimensiones microscópicas, no vemos
comúnmente. Muestras de ello son trabajos anteriores
como: Ovularias, Neurohilados, Entretejimientos
e Interconexiones.
Sobre la serie de obras que estuvieron expuestas en São
Paulo, Mercedes Elena escribió: "Pernoctan en el laboratorio
mental, allá donde emanan los humos del cerebro, los
destilados materializados en objetos oscuros. Pequeños
grandes seres aferrados, que roen, trepan y vuelan. Invasión
obsesiva, picazón recurrente. Ansío expandirlos
a lo blanco. Corto, perforo, bordo, trenzo, tropiezo con encrucijadas.
Reto a mis manos diestras, a veces torpes y cansadas. Son
contorsiones de lo absurdo que ceden al forzarlas. Y dejo
que las sombras alumbren proyecciones alargadas. Entre el
negro y el blanco hay grises hechizados y lagos con fondos
de azulejos. Se pueden clasificar y codificar mis obsesiones.
Incluso encerrar en frascos transparentes. Ellas son el papel
tapiz del lado cóncavo del pensamiento. Última sombra
cuando me acuesto. Primera luz cuando despierto".
Esta fue la cuarta vez que Mercedes Elena González presentó
su obra en São Paulo. Participó en dos ocasiones
en la Bienal Barro de América, creada por el crítico
venezolano Roberto Guevara (1998-2001 Sala Marta Traba, Memorial
de América Latina) y realizó la exposición
individual, Neurohilados, también en la galería
Valu Oria.
Su obra, que ya forma parte de colecciones de museos e instituciones
internacionales, ganó un lugar entre los amantes del
arte en São Paulo. Algunas coleccionistas se apresuraron
a reservar algunas obras, en los días anteriores a la
inauguración. Y a lo largo de la exposición fueron
vendidas piezas cuyos precios oscilan entre 500 y 5.000 dólares.
La crítica de arte, Tahía Rivero, opina que en
este nuevo trabajo Mercedes Elena González asumió,
"el riesgo de abandonar los planos pictóricos con los
que anteriormente solía expresarse, para abordar en esta
ocasión las posibilidades del espacio sin límites
preestablecidos".
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